La salsa es un estilo de baile de origen latinoamericano, con raíces especialmente presentes en Cuba y Puerto Rico.
A lo largo del tiempo, este baile se ha convertido en una parte importante del patrimonio cultural de la región y en una actividad apreciada en todo el mundo.
La salsa se caracteriza por su ritmo marcado, sus pasos coordinados y su estructura musical dinámica. Generalmente se practica en pareja siguiendo patrones establecidos, lo que permite que cada participante mantenga un control claro de los movimientos y del ritmo.
Existen diversos estilos reconocidos, como la salsa cubana (casino), la salsa en línea de Los Ángeles, la salsa de Nueva York y otros.
Cada uno de ellos posee características propias, influencias históricas y particularidades técnicas que reflejan el desarrollo cultural de las distintas regiones donde surgieron.
Además de su importancia cultural, la salsa es una actividad beneficiosa para la salud: favorece el movimiento regular, mejora la coordinación, ayuda a mantener la actividad física y permite trabajar habilidades como el equilibrio y la concentración.
Practicar salsa también es una manera de conocer mejor la música latinoamericana, aprender nuevas formas de expresión rítmica y descubrir tradiciones que forman parte de la identidad artística de numerosos países.
Para muchas personas, la salsa ofrece una oportunidad de disfrutar de una actividad dinámica, social y enriquecedora, capaz de aportar energía positiva y un ambiente agradable en diferentes contextos.
